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Pilates para embarazadas: guía segura por trimestres

Por Lolita Coconut·📅 ·Actualizado
Pilates para embarazadas: guía segura por trimestres

Qué puede hacer el pilates por ti (y qué NO)

Si estás embarazada y te has preguntado si puedes seguir moviéndote, la respuesta corta es que sí: el embarazo sin complicaciones no es frágil, y el ejercicio es parte del cuidado, no un extra. Pero conviene empezar por donde casi nadie empieza: por lo que el pilates NO hace.

Lo que NO hace, medido: en el metaanálisis de 11 estudios con 538 participantes, el pilates durante el embarazo no cambió de forma significativa el IMC (p=0,887), el peso (p=0,519) ni el tipo de parto (p=0,093) — es decir, no adelgaza y no garantiza un parto vaginal (Li Y. et al., BMC Sports Sci Med Rehabil 2025, PMID 39905474). Si alguien te lo vende como método para «volver a tu peso» o para «asegurar un parto mejor», está prometiendo justo lo que la evidencia no sostiene.

Lo que SÍ hace, y también está medido: en ese mismo metaanálisis, el pilates mejoró la duración del parto (p=0,002), el Apgar del bebé al minuto (p=0,015) y el dolor del parto (p=0,032). Y en ensayos con dolor lumbar en el embarazo, el pilates clínico mejoró el dolor, la discapacidad, el sueño y la estabilización lumbopélvica (Sonmezer et al. 2021; Yıldırım et al. 2023).

Traducido a la vida real, lo que puedes esperar es esto:

De la báscula, no esperes nada. Y quitarte esa expectativa de encima es, de hecho, la mejor forma de sostener la práctica: harás pilates porque te sienta bien, no porque te pese. Si lo que buscas es precisamente eso, el mito de la grasa localizada explica por qué ninguna rutina quema la grasa de una zona concreta — y por qué en el embarazo ese objetivo no tiene sentido. Y si dudas entre pilates y yoga, yoga en casa para principiantes (la alternativa al pilates) te ayuda a elegir: el yoga tiene más trabajo de respiración y menos control de estabilidad, y ambos son compatibles en esta etapa.

La dosis que piden las guías: 150 minutos, 3 días y cómo medir su intensidad

Esta es la parte que ninguna guía que encontrarás en Google te da con cifras. La dosis oficial en el embarazo son al menos 150 minutos semanales de actividad física de intensidad moderada, repartidos en al menos 3 días por semana. No es una recomendación blanda: viene con grado de recomendación fuerte y calidad de evidencia de alta a moderada (Guía de Práctica Clínica sobre la Actividad Física durante el Embarazo, GuíaSalud/UPM 2023, por encargo de la SEGO; y SEGO 2019, Prog Obstet Ginecol).

Y el tipo de ejercicio no es «lo que más queme», sino esta combinación: resistencia aeróbica + fuerza muscular leve + equilibrio + coordinación + flexibilidad + trabajo específico de suelo pélvico. El suelo pélvico, en concreto, es recomendación fuerte con evidencia alta para reducir el riesgo de incontinencia urinaria (GPC GuíaSalud/UPM 2023 y SEGO 2019).

Ahora la pregunta práctica: ¿cómo sé si voy a intensidad moderada? Aquí va el truco más útil de todo el artículo, y no necesitas pulsómetro. Es la prueba del habla: si puedes hablar cómodamente pero no cantar, vas en intensidad moderada (el objetivo en el embarazo); si no puedes decir más que unas palabras sin jadear, vas en vigorosa y has de bajar (Better Health Channel, gobierno de Victoria; y capítulo Springer «Intensity», que confirma su uso específico en el embarazo).

Bodegón con esterilla de pilates, cojín de apoyo y botella de agua sobre un suelo de madera junto a una ventana luminosa

Un dato que explica por qué este artículo existe: solo el 15-20 % de las gestantes cumple esos 150 minutos semanales, y la causa principal que señalan las propias guías es la falta de información — de los profesionales y de las propias gestantes (SEGO 2019). No es que no quieras: es que la pauta no te ha llegado.

Si vienes de cero con el pilates, no empieces por aquí: los fundamentos de postura, respiración y control están en pilates para principiantes en casa: los fundamentos, y sobre esa base se adapta todo lo de este artículo.

Primer trimestre: cuándo puedes empezar y con cuánto

El primer trimestre suele ser el más cansado y el más lleno de dudas, así que empecemos por quitar el ruido: si ya hacías ejercicio antes de quedarte embarazada, puedes continuar; si no lo hacías, puedes empezar, pero suave y progresando. No hay un «ya es tarde» ni un «aún es pronto»: hay un punto de partida que se adapta a ti.

El criterio real para dosificar en estas semanas no es el calendario, son tus síntomas. Náuseas, cansancio profundo y sueño son normales en esta etapa, y son motivo suficiente para hacer menos ese día, sin culpa. La pauta honesta es esta:

Y el aviso oficial que sí importa desde ya: después del primer trimestre, evita estar mucho tiempo tumbada boca arriba haciendo ejercicio (Ministerio de Sanidad, España), y si notas mareos, náuseas o taquicardia en decúbito supino, evita esa posición (GPC GuíaSalud/UPM 2023). En el primer trimestre muchas posturas de suelo siguen siendo cómodas; a partir del segundo, se adaptan. De eso va el apartado siguiente.

Segundo trimestre: el mejor momento para entrenar

Para muchas mujeres, el segundo trimestre es la mejor ventana del embarazo: los síntomas del inicio se han calmado, la barriga todavía no estorba y la energía vuelve. Es el momento en el que más fácil es sostener la dosis completa, y donde los ensayos han medido los resultados.

Lo que dicen los ensayos, con sus números: el pilates clínico 2 veces por semana durante 8 semanas mejoró de forma significativa el dolor (p=0,03), la discapacidad (p<0,001), el sueño (p=0,048) y la estabilización lumbopélvica (p=0,007), mientras el grupo control (cuidado prenatal habitual) no mejoró en nada (Sonmezer et al., J Back Musculoskelet Rehabil 2021). Y a 2 sesiones por semana de 60 minutos durante 12 semanas mejoró la discapacidad, el dolor y el ánimo en otro ensayo con 34 embarazadas (Yıldırım et al., 2023).

Fíjate en el patrón: dos sesiones semanales de unos 60 minutos es lo que se ha probado y ha funcionado en estudios controlados. Eso encaja perfectamente dentro de la dosis de 150 minutos y 3 días, con margen para caminar o nadar los días que no hagas pilates.

La adaptación más importante de esta etapa es la postura. El decúbito supino prolongado (tumbada boca arriba) se retira —el útero empieza a presionar la vena cava y a algunas gestantes les da mareo o taquicardia— y se sustituye por: trabajo de lado, trabajo sentada con apoyo, trabajo a cuatro patas, y inclinación con cuña cuando quieras mantener una postura tipo tumbada sin estar plana. Es exactamente lo que se hace en una clase de pilates prenatal, pero puedes replicarlo en casa con una cuña.

Pelota de pilates sobre una esterilla enrollada junto a una banda elástica y una botella de agua

Un apunte que suele sorprender: los abdominales no hay que eliminarlos por sistema. En el siguiente apartado de diástasis verás por qué el «no toques el abdomen» que se repite tanto no tiene base, y qué sí se hace en su lugar.

Tercer trimestre: menos impacto, más apoyo

En el tercer trimestre la barriga cambia el centro de gravedad, la respiración tiene menos sitio y el equilibrio se resiente. No es el momento de apretar: es el momento de adaptar el apoyo y mantener lo que puedas con criterio.

Esto es lo que suele funcionar en estas semanas:

El objetivo en esta etapa no es mantener el mismo rendimiento que en el segundo trimestre: es mantenerte activa, sin dolor y con confianza. Y aquí el pilates tiene una ventaja concreta, porque su propia lógica —control, respiración, movimientos pequeños y precisos— encaja con lo que el cuerpo te pide cuando ya no puedes con el impacto.

Suelo pélvico: el trabajo que sí es recomendación fuerte

Si tuvieras que quedarte con una sola cosa de este artículo, con esta: el suelo pélvico es la única parte de este plan con recomendación fuerte y calidad de evidencia alta. No es un añadido estético ni una moda; es lo que la propia guía española y la SEGO marcan como prioritario para reducir el riesgo de incontinencia urinaria (GPC GuíaSalud/UPM 2023 y SEGO 2019).

Qué significa en la práctica: además del trabajo aeróbico, de la fuerza leve y del equilibrio, el plan incluye una parte específica de suelo pélvico —contracciones conscientes, coordinación con la respiración y relajación completa entre series—. En pilates esta parte encaja de forma natural, porque la respiración y el control del centro son la base de todo el método.

Un par de cosas que conviene entender bien:

Diástasis abdominal: qué es y por qué el ejercicio no la empeora

Esta sección existe porque hay una creencia muy extendida que es falsa y que puede hacer que te muevas con miedo: «en el embarazo no se toca el abdomen, que se abre y no se cierra». Vamos a desmontarla con el estudio que la mide directamente.

La diástasis de rectos abdominales es la separación entre los dos vientres del músculo recto del abdomen, que puede aumentar durante el embarazo por el crecimiento del útero y los cambios en el tejido. Es una adaptación esperada, muy común, y no es una lesión ni una rotura: es una separación entre músculos que estaban juntos.

Y aquí el dato que cambia la conversación: en un ensayo aleatorizado con 96 embarazadas (semana 24, con separación de rectos de 28 mm o más medida por ecografía), 12 semanas de ejercicio de abdomen y suelo pélvico tuvieron un efecto NEGLIGIBLE sobre la distancia inter-rectos (Gluppe S. et al., J Physiother 2024, PMID 38472049). Es decir: trabajar el abdomen no la empeora, y el ejercicio de suelo pélvico tampoco.

Lo que esto significa para ti, en la práctica:

Y no caigas en la promesa contraria tampoco: este artículo no dice que el pilates cierre la diástasis. Dice lo que el ensayo dice: que el ejercicio no la empeora. Esa es la verdad útil, y es la que te permite moverte sin miedo.

Dolor lumbar en el embarazo: qué dice la evidencia sobre el pilates

El dolor de espalda baja y de pelvis es uno de los síntomas más frecuentes del embarazo, y es también el terreno donde el pilates tiene ensayos controlados a favor. Esto no es marketing: son estudios aleatorizados con grupos de control.

Los resultados, con sus cifras: el pilates clínico 2 veces por semana durante 8 semanas mejoró de forma significativa el dolor (p=0,03), la discapacidad (p<0,001), el sueño (p=0,048) y la estabilización lumbopélvica (p=0,007), mientras el grupo control, que recibió el cuidado prenatal habitual, no mejoró en nada (Sonmezer E., Acar Özköslü M., Yosmaoğlu HB, J Back Musculoskelet Rehabil 2021).

Y en un segundo ensayo, con 2 sesiones semanales de 60 minutos durante 12 semanas, mejoraron la discapacidad, el dolor y también el ánimo en un grupo de 34 embarazadas (Yıldırım P., Basol G., Karahan AY, Turk J Phys Med Rehabil 2023).

Lo importante de estos estudios no es solo que mejora: es contra qué se compara. El grupo de control no era gente que no hiciera nada: era gente con el cuidado prenatal habitual. Y aun así la diferencia fue a favor del pilates. Eso es lo que le da valor al dato.

Cómo se traduce a tu semana:

Y si el dolor es intenso, te despierta por la noche o va acompañado de pérdida de fuerza o sensibilidad, eso no se resuelve con una esterilla: se consulta. Tu matrona y tu médico son quienes valoran qué hay detrás.

Posturas y ejercicios que no debes forzar (y por qué)

No hay una lista larga de prohibiciones en el embarazo sin complicaciones, pero sí hay cuatro cosas que cambian por motivos concretos y con base oficial. Las pongo con su porqué, para que no las apliques por obediencia sino por entenderlas.

Y lo que sí se cambia en su lugar, para que quede claro que no es «no hagas nada»:

Se retira Se cambia por
Tumbada boca arriba prolongada Inclinación con cuña, de lado o sentada
Saltos e impacto Movilidad, fuerza leve y control
Torsiones profundas Rotación pequeña, con respiración
Compresiones fuertes del abdomen Abdominal consciente, coordinado con suelo pélvico
Equilibrio sin apoyo Equilibrio con punto fijo (pared o silla)

Cuándo parar y cuándo consultar: las señales de alarma y las contraindicaciones

Esta es la sección más importante del artículo, y la que ninguna de las guías que encontrarás en Google reproduce completa. Vamos a por ella sin alarmismo: el embarazo sin complicaciones no es frágil, y el ejercicio se asocia a riesgos mínimos y beneficia a la mayoría. Pero para moverse con confianza hay que saber exactamente cuándo parar.

Las señales de alarma para parar y consultar son estas diez, y son concretas: sangrado vaginal · dolor abdominal · contracciones dolorosas regulares · pérdida de líquido amniótico · disnea (falta de aire) antes del esfuerzo · mareo · dolor de cabeza · dolor torácico · debilidad muscular que afecta al equilibrio · dolor o hinchazón en la pantorrilla (ACOG Committee Opinion 804, 2020).

Si aparece cualquiera de ellas: para, no sigas la sesión y consulta con tu equipo sanitario. No es una señal de que algo vaya mal por hacer ejercicio: es la información que necesitas para que quien te atiende pueda valorarte.

Y hay un segundo bloque que conviene conocer antes de empezar, porque no es lo mismo una contraindicación absoluta que una relativa. En las absolutas, el ejercicio está contraindicado. En las relativas, decide el profesional sanitario valorando riesgo y beneficio. Las absolutas incluyen: ruptura prematura de membranas, amenaza de parto prematuro en la gestación actual, antecedentes de parto prematuro, placenta previa tras la semana 20, preeclampsia, cérvix incompetente, crecimiento intrauterino retardado, embarazo múltiple, diabetes tipo I no controlada, hipertensión no controlada y enfermedad tiroidea no controlada (GPC GuíaSalud/UPM 2023 y SEGO 2019).

Lo que esto significa en la vida real: si tienes cualquiera de estas situaciones, no empieces por tu cuenta ni sigas un plan sacado de internet. Habla con tu matrona o tu ginecólogo y que sean ellos quienes te digan qué puedes hacer. Consultar no es señal de que algo vaya mal: es parte del plan.

Cómo montar tu rutina en casa (sin máquinas)

Buena noticia: en el embarazo no hace falta una máquina. El pilates en casa se hace con muy poco, y ese poco está pensado para adaptar el suelo a la barriga, no para añadir dificultad. Si te has preguntado si necesitas un reformer para esto, la respuesta concreta es no: esterilla, pelota, banda y cuña bastan.

El equipo que de verdad se usa en una rutina prenatal, y para qué sirve cada cosa:

Una rutina semanal posible, dentro de la dosis de 150 minutos y 3 días de las guías: dos sesiones de pilates (una con más trabajo de estabilidad y suelo pélvico, otra más de movilidad y respiración) y un tercer día de caminata de intensidad moderada según la prueba del habla. Los días que te queden, descanso sin culpa. Si además quieres completar la semana con fuerza suave sin material, ejercicio en casa para mujer principiante da la base de rutina en casa que aquí se adapta al embarazo.

Estas son las opciones que he mirado para cada pieza del equipo, con una alternativa económica en los casos en que existe:

ALPIDEX Esterilla Yoga 183x60x0,8cm Antideslizante Pilates Fitness

ALPIDEX Esterilla Yoga 183x60x0,8cm Antideslizante Pilates Fitness

La esterilla de la rutina: 0,8 cm de grosor y superficie antideslizante, que es lo que protege rodillas y muñecas cuando la práctica se hace más de rodillas. En el embarazo el centro de gravedad cambia y esto deja de ser un detalle.

  • ✅ 0,8 cm de grosor, rodillas y muñecas protegidas
  • ✅ Superficie antideslizante por las dos caras
  • ✅ 183 x 60 cm: larga para posturas de suelo
  • ✅ Fácil de enrollar y guardar
  • ✅ Apta para pilates, yoga y fitness
~26,99€ · ⭐ 4,4 (1.500+)
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smallrun Esterilla Yoga y Pilates Antideslizante (con correa y bolsa)

smallrun Esterilla Yoga y Pilates Antideslizante (con correa y bolsa)

La opción de entrada para empezar sin gastar: misma función, con correa y bolsa incluidas. La bolsa resuelve el traslado si vas a clase o si entrenas fuera de casa.

  • ✅ Antideslizante por ambas caras
  • ✅ Incluye correa de transporte y bolsa
  • ✅ Ligera, fácil de llevar a clase
  • ✅ Superficie cómoda para suelo
  • ✅ Varios colores disponibles
~14,95€ · ⭐ 4,5 (2.000+)
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Cuña de apoyo inclinada sobre una esterilla de pilates junto a una pelota y un disco decorativo redondo de pared

Para la pelota, dos opciones según lo que quieras gastar. La diferencia real entre ellas es la medida y el acabado, no la función:

PROIRON Pelota Pilates Antiestallido Extra Gruesa Antideslizante 55/65/75cm

PROIRON Pelota Pilates Antiestallido Extra Gruesa Antideslizante 55/65/75cm

La pelota de la rutina: antiestallido y en tres medidas (55/65/75 cm), que es lo que te permite elegirla por tu estatura. La medida correcta es la que te deja las rodillas a 90° al sentarte.

  • ✅ Antiestallido: no revienta, se deshincha
  • ✅ Tres medidas: 55, 65 y 75 cm
  • ✅ Superficie antideslizante
  • ✅ Soporta peso adulto con margen
  • ✅ Incluye bomba de inflado
~19,99€ · ⭐ 4,7 (1.800+)
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unycos - Pelota de Yoga y Pilates Antideslizante y Anti-Burst

unycos - Pelota de Yoga y Pilates Antideslizante y Anti-Burst

La pelota económica: misma función con precio bajo, para quien quiere probar el apoyo antes de invertir. Si nunca has usado una, esta es la forma de saber si encaja contigo.

  • ✅ Anti-Burst (no estalla, se deshincha)
  • ✅ Superficie antideslizante
  • ✅ Apta para yoga y pilates
  • ✅ Incluye bomba
  • ✅ Fácil de guardar deshinchada
~11,90€ · ⭐ 4,4 (900+)
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Reloj de pared, pelota de pilates y banda elástica sobre una esterilla en un suelo de madera

Para las bandas, igual: una mini banda para activación y una banda suave para estiramientos y aperturas de cadera.

FLEXVIT Mini - Bandas de Fitness para rehabilitación, activación y movilidad

FLEXVIT Mini - Bandas de Fitness para rehabilitación, activación y movilidad

Las bandas mini de resistencia para activación: glúteo medio y escápulas sin carga, que es el trabajo que sostiene la pelvis durante el embarazo. Es la parte de fuerza leve que piden las guías.

  • ✅ Set de bandas de varias resistencias
  • ✅ Activación de glúteo y escápulas
  • ✅ Sin carga sobre la columna
  • ✅ Se guardan en cualquier cajón
  • ✅ Aptas para rehabilitación y movilidad
~15,39€ · ⭐ 4,7 (600+)
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MSD - Cinta elástica sin látex, ligera, 5,5 mm, para rehabilitación (amarilla)

MSD - Cinta elástica sin látex, ligera, 5,5 mm, para rehabilitación (amarilla)

La banda más suave del conjunto, y sin látex: resistencia mínima para aperturas de cadera y estiramientos suaves. En esta etapa se usa la más ligera, no la que más cuesta.

  • ✅ Resistencia ligera (amarilla)
  • ✅ Sin látex: sin riesgo de alergia
  • ✅ 5,5 mm de grosor, aguanta sin marcar
  • ✅ Ideal para rehabilitación y movilidad
  • ✅ Para aperturas de cadera y estiramientos
~16,70€ · ⭐ 5,0 (300+)
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Y la cuña, que es la pieza que resuelve el problema central de este artículo (mantener la inclinación sin tumbarte plana boca arriba):

PEKITAS - Cojín Antireflujo Almohada Abdominal Inclinada Cuña 33x25 cm Embarazo

PEKITAS - Cojín Antireflujo Almohada Abdominal Inclinada Cuña 33x25 cm Embarazo

La cuña de apoyo: lo que te permite adaptar el suelo a la barriga igual que se adapta en una clase prenatal, manteniendo la inclinación sin estar plana boca arriba. Es el accesorio que sustituye el decúbito supino prolongado.

  • ✅ Cuña inclinada 33 x 25 cm
  • ✅ Apoyo lumbar y abdominal
  • ✅ Pensada para el embarazo
  • ✅ Funda lavable
  • ✅ Ligera, se mueve de una habitación a otra
~14,94€ · ⭐ 4,4 (1.200+)
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Bandas elásticas de varias resistencias enrolladas sobre una esterilla de pilates en un suelo claro

Si el embarazo te ha cambiado también las necesidades de alimentación, la calculadora de proteína y calorías por etapa tiene una etapa específica de embarazo y lactancia, para que no tengas que hacer cuentas a ojo.

Y para el cuidado de la piel que crece con la barriga, cuidar la piel en el embarazo (estrías) es el complemento natural de este apartado.

Preguntas frecuentes sobre el pilates en el embarazo

¿Cuántas veces por semana puedo hacer pilates embarazada?

La pauta oficial es al menos 3 días por semana, y los ensayos que han medido resultados usaron 2 sesiones semanales de pilates dentro de esa franja. La recomendación completa es al menos 150 minutos semanales repartidos en al menos 3 días (GuíaSalud/UPM 2023 y SEGO 2019). Con dos sesiones de pilates y un día de caminata ya cubres el plan.

¿Cuántos minutos debo hacer por sesión?

Los ensayos con resultados usaron sesiones de unos 60 minutos, y el total debe sumar al menos 150 minutos semanales. Dicho de otro modo: dos sesiones de 60 minutos más una caminata de 30 te dejan dentro de la recomendación. Si estás empezando, no necesitas llegar ahí el primer día: se progresa.

¿Cómo sé si voy a la intensidad correcta?

Con la prueba del habla: si puedes hablar cómodamente pero no cantar, vas en intensidad moderada, que es el objetivo en el embarazo. Si no puedes decir más que unas palabras sin jadear, vas en vigorosa y toca bajar (Better Health Channel; capítulo Springer «Intensity»). No necesitas pulsómetro para esto.

¿Puedo empezar a hacer pilates si nunca lo he practicado y estoy embarazada?

Sí. Si no hacías ejercicio antes, se empieza suave y progresando; las guías recomiendan la actividad física también para quien parte de cero. Lo que sí conviene es aprender bien la base (postura, respiración, control) y consultar con tu matrona antes de empezar. Los fundamentos están en pilates para principiantes en casa: los fundamentos.

¿Cuándo debo parar y llamar a mi matrona?

Con cualquiera de las diez señales de alarma: sangrado vaginal, dolor abdominal, contracciones dolorosas regulares, pérdida de líquido amniótico, falta de aire antes del esfuerzo, mareo, dolor de cabeza, dolor torácico, debilidad muscular que afecte al equilibrio, o dolor o hinchazón en la pantorrilla (ACOG 804, 2020). Si aparece alguna, para y consulta.

¿El pilates evita o cierra la diástasis abdominal?

No hay que prometerlo, y la evidencia no lo sostiene en esos términos. Lo que sí está medido es que el ejercicio de abdomen y suelo pélvico no la empeora: en un ensayo aleatorizado con 96 embarazadas, 12 semanas de trabajo tuvieron un efecto negligible sobre la distancia inter-rectos (Gluppe et al., 2024, PMID 38472049). Eso permite moverse sin miedo, que es el mensaje honesto.

¿Qué pasa si hago ejercicio tumbada boca arriba?

Después del primer trimestre se recomienda evitar estar mucho tiempo en decúbito supino haciendo ejercicio (Ministerio de Sanidad), y quien note mareos, náuseas o taquicardia en esa posición debe evitarla (GPC GuíaSalud/UPM 2023). No es que una postura puntual sea un peligro: es que se retira la posición prolongada. La cuña, trabajar de lado o sentada lo resuelven.

¿El pilates ayuda con el dolor de espalda del embarazo?

Sí, y es donde mejor respaldo tiene: el pilates clínico 2 veces por semana durante 8 semanas mejoró el dolor (p=0,03), la discapacidad (p<0,001), el sueño (p=0,048) y la estabilización lumbopélvica (p=0,007) frente al cuidado prenatal habitual, que no mejoró en nada (Sonmezer et al., 2021). Si el dolor es intenso o te despierta, consúltalo.

¿Puedo hacer abdominales embarazada?

No hace falta eliminarlos por sistema, y el «no toques el abdomen» no tiene base: el ensayo de 96 embarazadas muestra que el trabajo de abdomen no aumenta la diástasis (Gluppe et al., 2024). Lo que sí se retira son las compresiones fuertes y las contracciones máximas sostenidas; en su lugar, trabajo abdominal consciente coordinado con la respiración y el suelo pélvico.

¿Cuándo puedo volver al pilates después del parto?

Esta pieza es sobre el embarazo, así que la respuesta honesta es: lo decide tu equipo sanitario según tu parto y tu recuperación, y el suelo pélvico se valora antes de retomar impacto o trabajo abdominal intenso. No hay un número de semanas universal que valga para todas. Consúltalo y empieza por respiración, movilidad y suelo pélvico.

De dónde sale cada dato

La información de este artículo procede de guías clínicas oficiales y de estudios revisados por pares, consultadas y verificadas una a una:

  1. Guía de Práctica Clínica sobre la Actividad Física durante el Embarazo (GuíaSalud / UPM, 2023; por encargo de la SEGO). ISBN 978-84-09-49262-6. portal.guiasalud.es.
  2. SEGO / Barakat R. et al. — Guías clínicas para el ejercicio físico durante el embarazo. Prog Obstet Ginecol 2019;62(5):464-471. sego.es.
  3. ACOG — Committee Opinion No. 804: Physical Activity and Exercise During Pregnancy and the Postpartum Period. Obstet Gynecol 2020;135:e178–88. acog.org.
  4. Li Y. et al. — Pilates exercise in pregnancy: a systematic review and meta-analysis. BMC Sports Sci Med Rehabil 2025;17(1):20 (PMID 39905474). pubmed.ncbi.nlm.nih.gov.
  5. Sonmezer E., Acar Özköslü M., Yosmaoğlu HB. — The effects of clinical pilates exercises on functional disability, pain, quality of life and lumbopelvic stabilization in pregnant women with low back pain: A randomized controlled study. J Back Musculoskelet Rehabil 2021;34(1):69-76 (PMID 32986655). pubmed.ncbi.nlm.nih.gov.
  6. Yıldırım P., Basol G., Karahan AY. — Pilates-based therapeutic exercise for pregnancy-related low back and pelvic pain: A prospective, randomized, controlled trial. Turk J Phys Med Rehabil 2023 (PMID 37671372). pubmed.ncbi.nlm.nih.gov.
  7. Gluppe S. et al. — Pregnant women may exercise both abdominal and pelvic floor muscles during pregnancy without increasing the diastasis recti abdominis: a randomised trial. J Physiother 2024 (PMID 38472049). pubmed.ncbi.nlm.nih.gov.
  8. Ministerio de Sanidad (España) — Recomendaciones de actividad física durante el embarazo (Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención en el SNS). estilosdevidasaludable.sanidad.gob.es.
  9. Better Health Channel (Departamento de Salud del Estado de Victoria, Australia) — Exercise intensity. betterhealth.vic.gov.au.
  10. Springer — Intensity (capítulo sobre control de la intensidad del ejercicio en el embarazo). link.springer.com.

Lolita Coconut en un salón luminoso con una esterilla de pilates enrollada y una pelota de apoyo

Lolita Coconut — autora de Sanas y Bellas. Escribe sobre belleza, salud y bienestar femenino con el objetivo de que cada mujer tenga información honesta y herramientas prácticas para cuidarse. Apasionada por el autocuidado real —el que cabe en un martes cualquiera— y por desmontar los mitos que nos hacen sentir que siempre nos falta algo.


Este artículo es información divulgativa sobre ejercicio en el embarazo y NO sustituye la valoración de tu matrona o tu ginecólogo. Antes de empezar o de cambiar tu rutina, consúltalo con tu equipo sanitario: solo ellos conocen tu caso. Si notas cualquiera de las señales de alarma que se explican aquí (sangrado, dolor abdominal, contracciones dolorosas, pérdida de líquido, dificultad para respirar antes del esfuerzo, mareo, dolor de cabeza, dolor en el pecho, debilidad en las piernas o dolor/hinchazón en la pantorrilla), PARA y busca atención médica.

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